Esta es la historieta que da título al libro “Querido Profesor” del japonés Jiraiya.
Al igual que he hecho en otras entradas de este bello libro, destacaré mis palabras en cursiva y el texto literal del autor con letra normal.
Cada historieta va precedida de una presentación por parte del autor:.
El nombre de esta historia en japonés es “Aogeba Tootoshi”, que significa literalmente “Reverenciar los preciosos momentos”. De hecho, también es el título de una canción bastante antigua que se ha convertido en una especie de himno para todos los estudiantes de bachillerato, ya que cantarla es casi una obligación en toda ceremonia de graduación que se precie. La primera estrofa dice así: “Parece mentira que ya se hayan acabado os preciosos momentos que pasé con usted, mi profesor, a quien reverencio, en el jardín del aprendizaje. Ahora ha llegado el momento de la despedida…”
Discutiendo con mi editor, surgió la idea de unir a un personaje heterosexual con otro homosexual para ver si saltaba la chispa. Mi editor exclamó que, por lo menos, haría falta una gran dosis de alcohol. Por otro lado, a mí hacía bastante tiempo que me rondaba por la cabeza dibujar algo entre un profesor y un alumno. Por la mezcla de ternura y paternalismo por la diferencia de edad. De la unión de las dos ideas surge esta historia que, espero, no sea la última a la hora de unir personajes opuestos gracias a la llama del amor.Aparecen Aráis junto con otros alumnos y alumnas por la puerta del apartamento del profesor, llevan bolsas con algo para picar.
Arashi: “Esto es un regalo para celebrar su divorcio, profe”
“Ja, ja, ja, esto es un claro ejemplo de “apartamento de recién divorciado”, menuda pocilga”
“Pues está mejor de lo que yo imaginaba”
El señor Waruhashi había sido nuestro tutor el año pasado, justo antes de acabar bachillerato
Profesor: “Si habéis venido para reíros, ya podéis largaros”
“Profe, ¿Dónde están los vasos y los platos?”
Arashi: “Qué pequeña”.
“Qué vieja”
Profesor: “¿No están en esa caja verde?”
“Está cerca del Insti, pero ¿no podías haber buscado algo más decente?, ¡Ahí va!”
Le lanza un vaso al profesor. “Mio, El dueño es el padre de Iwataki, era un año mayor que vosotros”
“Ah, sí, tiene muchos edificios”
“Kayoko,¿tú le conocías?”
Profesor: “Me cobra un alquiler muy barato”
“Claro, todavía estás pagando la hipoteca de la otra casa”
Arashi: “Dieciséis años nada menos”
“Y la pensión de tu hija”
Profesor: “Menosmal que os tengo a vosotros para recordármelo”
“Eso tiene fácil solución, bebamos”
Profesor: “Arashi, tu sí que sabes”
“Cuidado”
Profesor: “Ahora veréis lo que es beber, pimpollos”
“Anda, qué tarde es”
“¿Todavía tienes hora de entrada?”
Profesor: “Eres una niña buena Kayoko”
“Arashi, nos vamos”
Pero Arashi está tumbado en el suelo roncando.
“Siempre hace lo mismo”
El profesor le mira con desconfianza
Profesor: “Va a ser imposible despertarlo”
“Ya no es un crío, que vuelva solo cuando se espabile”
Profesor: “Gracias por haber venido”
“De nada, ha sido genial”
“Ánimo, profe”
“Búscate una novia ya”
“Sí”
“¡Calla!”
El profeso, tras despedir a los jóvenes, cierra la puerta, se enciende un pitillo y le dice a Arashi.
Profesor: “¿Hasta cuando vas a estar fingiendo?”
“¿Eh? ¿Tanto se me nota? Yo solo quería que se fueran los otros”
“Todavía me acuerdo de aquella pizarra ¿Cuándo fue? ¿en tercero?”
“Sí”
Vemos en flashback al profesor ante la pizarra repleta de frases,
En la pizarra: ¿Puedo llamarte Furu? Tus manos peludas me ponen. No me importa que estés casado señor Furuhashi love Es amor. Amor, ya he comprado condones. Vengo siempre con el culo bien lavado. Siempre que tu quieras, Quiero hacerlo contigo. El pecho me hace tucutún, tucutún, ¿eso es amor? ¿será amor? Soy Arashi, 3º ESO clase 6ª
Profesor: “Madre mía… y todavía le quedan tres años para la Uni… espero que se le pase la mariconez”
Arashi: “Así que pensabas que me curaría, que se me pasaría o que lo dejaría estar. Esto no funciona así”
“Pero en tu caso, era una manía de adolescencia,¿no?”
“Claro que no”
“¿De verdad que no?”
“De verdad. Yo había planeado venir a beber contigo esta noche, pero al final Miyo y Kayoko se acoplaron. Y bueno
“Pero desde hace mucho tiempo Miyo te tiene echado el ojo. La pobre no tiene ninguna posibilidad, ¿verdad?”
“Yo nunca digo de esta agua no beberé. ¿Necesitas que te ayude con algo?”
“No, no hace falta”
“Había venido con esa idea, así que dime lo que sea”
“Bueno, ya que insistes”
Están colocando diversos objetos
“¿Aquí?”
“Sí, yo no llego”
“¿Y porqué no tiras todos estos cachivaches? Esto no sirve para nada”
“¿No querías ayudarme?”
“Oh, este cencicero ¿no es el que tenías en el alfeizar de la ventana, para poder fumar a escondidas en horas de clase?”
“Deja de hablar del pasado”
“Ahora que cada uno va por su lado es bonito recordar. Oh, estas son las pinzas del laboratorio, ¿no?. Sí, las usabas para hacerte la comida”
“Y tú también comías”
“Claro, así intentabas comprar mi silencio”
“No haces más que recordar tonterías, dejemos ya de ordenar. Vamos al baño público antes de que cierren”
“Jah esta mierda de piso no tiene ducha”
Se les ve por la calzada, montados en una bicicleta.
“¿Cómo te sientes ahora profe?”
“¿Qué?
“Quiero decir, borracho, en bicicleta y con un exalumno detrás”
“Deja de decir chorradas. Y no te arrimes tanto”
Han llegado al baño.
Profesor: “Joder, meterte a ti en el baño de tíos tiene un peligro”
“Jí, jí, jí”
Hay una vitrina expendedora de batidos.
Arashi: “Ooh, yo tomaba estos batidos de pequeño. Como molan”
“Va, si te portas bien luego te compro uno”
Arashi está tras el profesor frotándole la espalda
“¿Te gusta como lo hago?, Estoy poniéndole todo el empeño”
“Algún día alguien se va a enfadar con lo que dices. Lo raro es que todavía no te hayan dado ninguna paliza”
Arashi eleva sus brazos hinchando su inmenso pectoral
“No se atreverán”
“Yo a tu edad también estaba cuadrado y mírame ahora”
“Pero ¿qué dices? Si aún estás de muy buen ver”
“Ah no te entiendo. No quiero entenderte. Bueno basta, ahora me toca a mí”
Arashi está empalmado
“Guay”
“Date la vuelta”
“Empieza por delante”
El profesor le lanza un cubo de agua a la cara
“Imbécil”
Están los dos tumbados en el suelo
Profesor: “Puf, qué mareo”
“Yo estoy genial. No me cambiaría ahora mismo por nadie en el mundo. La vida no me ha tratado bien, quizás, pero eso no me impide disfrutar de los buenos momentos que de vez en cuando aparecen, Claro que eso a tí, después de que te abandonara la persona a quién más querías…”
“Ah, el divorcio”
“Escucha, ahora podrías decir que las mujeres te han hecho más daño que los hombres”
“Bah”
“Pero es verdad ¿no?. Ahora estás solo, sin dinero. Odias a las tías”
“¿De qué estás hablando?. Ya te veo venir. Llevas no sé cuantos años diciéndomelo. Ahora crees que voy a bajar la guardia ¿qué es lo que quieres hacer?”
“Hacerte feliz, no sé, me gustaría saber que se siente contigo”
“¿Y con eso ya te darías por satisfecho?
“No, pero por lo menos sería un primer paso”
“¿Tiene que haber segundo y tercer paso?”
“Bueno, no sé, por pedir…”
“De tanto oírte decir que querías hacerlo conmigo durante estos años, al final ya no me espanto. Si tantas ganas tienes, te dejaré que juegues conmigo un poco”
“De ¿de verdad? Viva. Después de casi cinco años de espera. ¡Voy a tener al profe! Venga, rápido, antes de que cambies de opinión”
“Nada de besos que me dan grima”
“Sí, vale”
“Y no me pidas que te la meta o que tu me la metas”
“Claro que no,¿por quien me tomas?”
“Esto. ¿Y yo qué tengo que hacer?”
“Nada, relájate. Pero primero, fuera calzoncillos. Si prefieres, cierra los ojos y piensa en alguna actriz maciza”
“No sé en quien podría pensar”
“Pues no pienses en nadie. Soy un as. Por algo me llaman “el rey de las mamadas”
Ha empezado a mamársela al profesor.
Profesor: “Y pensar que uno de mis alumnos ha acabado con semejante apodo. Uuuhh, Me rindo Arashi, hazme lo que quieras. Joder, lo haces mejor que las putas”
Ahora le está chupando un pezón.
“Jé, jé je, claro, soy un tío y sé lo que les gusta a los tíos”
Ahora Arashi está situado tras el profesor, con la mano derecha le toca el capullo y con la izquierda el pezón. El profesor está jadeando.
Profesor: “No me hagas esto, me da vergüenza jadear así”
“¿Por qué te tendría que darte vergüenza? A mí me gusta saber que lo que te hago te gusta”
Le está cogiendo el cipote y se lo está meneando
“Arashi, no puedo más”
“¿Qué estoy oyendo? Tú no eres el profesor que yo conocía”
“Arashi, para esas manos, Arashi, por favor no sigas. Uaaagh”
Empieza a correrse
“Noooo,¿no te ha dicho que pares? Uaaagh”
Se corre del todo
“Así, muy bien, grita más, me gusta que grites”
Limpian la leche del suelo
“Profe, ¿Te arrepientes? ¿Estás enfadado? Siento mucho haberme pasado”
“No, no es eso. Lo de probarlo con otro hombre me da igual, pero es que tu eres mi alumno. En parte soy como un padre para ti. Debería haberme negado”
“¡Te equivocas! No tienes nada de qué avergonzarte. Tu me has enseñado cosas muy importantes”
“¿El qué te he enseñado¿ ¿La tabla periódica ¿ ¿Los números atómicos?”
“No, no se trata de eso. Yo me refiero a la libertad. Cuando fumabas en clase, cuando usabas el laboratorio para guisar y cuando nos expulsaron a Kubota y a mí del instituto”
“Sí, cuando tirásteis el coche de aquel universitario al río”
“Te peleaste con el director para que nos readmitiera. Nadie hubiera movido un dedo por nosotros, excepto tú. O aquella vez en el viaje de fin de curso en que nos enzarzamos con unos mafiosos. Siempre salías a dar la cara por tus alumnos. Volviste al hotel hecho un cristo”
“Todo lo que dices no debería hacerme sentir orgulloso”
“Pero a mi me ayudó, antes me avergonzaba de ser gay, me odiaba. Pero cuando te conocí supe que debía vivir como yo quiero, igual que tú hacías. Lo de antes ha sido fruto de mi egoísmo, tú no tienes nada de qué culparte. Si se te tiene que culpar de algo es de haber querido hacerme feliz, solo los mejores profesores hacen esto”
El profesor le propina un puñetazo cariñoso en la cara
“Qué cosas dices, ahora no te pongas a llorar como un mariquita”
“Como lo que soy”
“Claro” Y le lanza otro puñetazo
“Y deja de pegarme ya”
En la siguiente escena se ven a todos los alumnos en un camino y Arashi en medio llama:
“Profe”
Ya ha pasado un mes desde aquella noche
Vemos al profesor que llega en la bicicleta
“¿Qué hacéis aquí?
“Habíamos pensado en ir a tu casa a cenar”
“Miyo, ¿Tú sabes cocinar?”
“No, de eso se encarga Kayoko, yo pelaré las verduras”
Profesor: Entre él y yo no puede haber nada
Arashi: Pero siempre recordaré que durante un instante lo hubo
“Arashi, hoy no te emborraches”
“Ja, ja, ja”
En realidad, a Arashi lo que más le gustaría sería poder darle un beso al profesor
Arashi: “No sé que podría hacerle hoy. Quizá un masaje, o una felación completa”
Profesor: “¿Qué estás murmurando?
Reseña del libro:
“Querido profesor”. Título original. Aogeba Toutoshi
2008. Ediciones La Cúpula, S.L. Barcelona.
Traducción: Ismael Funes Aguilera.
ISBN: 978-84-7833-834-4
Breve presentación del autor que hace la editorial:
Jiraiya
Nacido en 1967
Complexión gruesa.
Le gusta dibujar a hombres más bien peludos, pero de gran corazón.
Publica sus historias e ilustraciones en la revista G-Men desde 1998.
Desde el año 2001 realiza ilustraciones de portada para otras publicaciones de temática gay.
Además de este volumen ha publicado “Habitación para cinco”.
0 Respuestas a “PROFESOR, QUERIDO PROFESOR”